Vivir en Barakaldo tiene grandes ventajas, pero tus pulmones y tu bolsillo pagan un peaje invisible. La combinación de la humedad constante de la Ría y la polución que arrastra el viento desde la A-8 y la zona industrial crea un «cóctel tóxico» en tus equipos de climatización. Ya sea en un piso nuevo de Urban-Galindo o en un local del Paseo de los Fueros, tus conductos están acumulando una capa negra de hollín y esporas de moho que respiras cada día sin darte cuenta.
«En Barakaldo, el aire acondicionado sucio no solo enfría menos: dispersa hongos y partículas de tráfico por todo tu hogar.»
Ignorar este mantenimiento no es solo cuestión de higiene, es un riesgo real. Esa tos seca que no se va, el aumento de las alergias en los niños o ese olor a humedad rancia al encender el aparato son señales de alerta. Además, un equipo obstruido por la suciedad ambiental de la Margen Izquierda consume hasta un 30% más de electricidad para intentar enfriar tu casa. ¿Realmente quieres pagar más a Iberdrola por respirar aire sucio?
Deja de respirar lo que tu aire acondicionado esconde. Existe una forma profesional de higienizar tus conductos adaptada a la agresividad del clima y el entorno urbano de Barakaldo, garantizando que el aire de tu casa sea tan limpio como el de la cima del Argalario.