¿Cuánto cobra un conserje de una comunidad de vecinos?
El precio varía según horas contratadas, tamaño del edificio y tareas incluidas (por ejemplo, control de accesos o mantenimiento integral). Como referencia, una jornada completa estándar puede ir de 1.400 € a 1.800 € brutos mensuales, pero ajustamos el presupuesto tras una visita gratuita para optimizar ahorro de costes y evitar sorpresas. Solicita un estudio y te daremos una cifra cerrada adaptada a tus necesidades.
¿Cuál es el horario laboral de un conserje?
El horario se diseña a medida: desde turnos de mañana o tarde hasta servicio partido o atención 24/7. Lo habitual son 8 h diarias de lunes a viernes, pero podemos cubrir fines de semana o noches si el inmueble lo requiere. Definimos los turnos contigo para garantizar presencia continua sin pagar horas que no necesitas.
¿Cuáles son las obligaciones del conserje de una comunidad de vecinos?
Un conserje se ocupa de vigilancia y control de accesos, limpieza ligera de zonas comunes, recepción de paquetes, gestión de llaves, supervisión de proveedores y mantenimiento preventivo básico (bombillas, fusibles, pequeñas averías). Además, reporta incidencias, ayuda a residentes y mantiene actualizada la bitácora diaria, ofreciendo un punto de contacto fiable para todos.
¿Cuál es la diferencia entre un portero y un conserje de edificio?
El portero suele residir en el propio inmueble y centra sus funciones en vigilancia pasiva. El conserje profesional no vive en el edificio y, además de controlar accesos, asume tareas de mantenimiento integral, recepción de paquetería, soporte a vecinos y coordinación de proveedores. En resumen: más funciones, horarios flexibles y formación específica.
¿Qué no debe hacer un conserje?
No puede asumir trabajos especializados (fontanería compleja, instalaciones eléctricas regladas), gestionar conflictos legales entre vecinos ni almacenar objetos personales. Su labor es preventiva y de apoyo; para reparaciones mayores recomendamos siempre acudir a profesionales acreditados que garanticen seguridad y cumplimiento normativo.
¿Qué trabajo hacen los conserjes?
Realizan vigilancia activa, registro de visitantes, limpieza diaria ligera, entrega de paquetes, supervisión de ascensores y zonas técnicas, revisiones periódicas y comunicación de incidencias. También coordinan servicios externos y mantienen la seguridad proactiva del edificio, proporcionando un entorno cuidado y libre de imprevistos.
¿Podéis recepcionar paquetes de comercio electrónico durante todo el día?
Sí. Nuestro servicio incluye un punto de recogida con registro digital y firma. El conserje almacena cada envío en un área segura y avisa al residente por app o email. Eso reduce extravíos y evita que tengas que estar pendiente del repartidor.
¿Ofrecéis atención 24/7 o solo en horario laboral?
Disponemos de planes desde horario diurno hasta atención 24/7. Si tu edificio requiere vigilancia nocturna o asistencia continua, asignamos turnos rotativos para mantener la misma calidad sin interrupciones. Tú eliges la franja; nosotros garantizamos cobertura real.
¿Cómo garantizáis la seguridad proactiva del edificio?
Combinamos presencia física, rondas programadas y sistemas de control de accesos electrónico. El conserje verifica cámaras, registra incidencias en tiempo real y aplica protocolos de emergencia. Además, auditamos periódicamente puntos críticos para anticipar riesgos y reforzar medidas antes de que ocurran problemas.
¿El conserje puede realizar pequeñas reparaciones in situ?
Sí. Cambiar bombillas, ajustar cerraduras, purgar radiadores o reparar pomo suelto forma parte de nuestro mantenimiento integral diario. Para averías mayores coordinamos técnicos especializados, evitando retrasos y asegurando que el trabajo cumpla normativa.
¿Qué formación tiene vuestro personal cualificado?
Nuestros conserjes cuentan con formación en seguridad privada, primeros auxilios, atención al cliente y gestión de incidencias. Además, reciben cursos internos sobre control de accesos, protección de datos y uso de sistemas digitales para garantizar un servicio moderno y fiable.
¿Se puede contratar el servicio solo en determinadas franjas horarias?
Por supuesto. Ofrecemos planes de 2, 4 o 6 h al día, turnos partidos o fines de semana. Así pagas solo el tiempo necesario y mantienes el edificio atendido cuando realmente lo necesitas, maximizando ahorro de costes.
¿Existe un contrato mínimo de permanencia?
No exigimos permanencia larga. Proponemos contratos anuales con cláusula de desistimiento flexible para adaptarnos a la comunidad. Si necesitas un servicio temporal (obras, temporada alta), también ofrecemos packs mensuales sin penalización de salida.
¿Qué sistemas utilizáis para reportar incidencias a la comunidad?
Usamos una app propia donde el conserje sube fotos, estado y prioridad. El presidente o administrador recibe alertas instantáneas y puede aprobar acciones. Cada actuación queda registrada para facilitar auditorías y justificar decisiones en juntas.
¿Incluye seguro de responsabilidad civil?
Sí. Todas nuestras propuestas contemplan un seguro de responsabilidad civil que cubre daños a terceros durante la prestación del servicio. El capital asegurado se ajusta al tipo y tamaño del inmueble, garantizando tranquilidad jurídica y financiera.
¿Podemos cubrir temporadas de vacaciones con un conserje sustituto?
Claro. Disponemos de un equipo de suplentes formados en los mismos protocolos para cubrir bajas, vacaciones y picos estacionales. Así el servicio nunca se interrumpe y mantienes la misma calidad sin gestiones adicionales.
¿El conserje gestiona la reserva de zonas comunes?
Sí. Con nuestra plataforma, los residentes solicitan online el uso de salas comunitarias, pistas o azoteas. El conserje valida disponibilidades, entrega llaves y verifica el estado posterior, evitando conflictos y simplificando la logística.
¿Qué pasa si el conserje se ausenta por enfermedad?
Activamos un protocolo de sustitución en menos de 24 h. Un conserje con la misma formación cubre el puesto sin coste extra, garantizando continuidad de tareas y seguridad proactiva. La comunidad no tiene que preocuparse por imprevistos de personal.