Estas son las dudas que más repiten los anfitriones de Bilbao cuando nos escriben por primera vez. Si la tuya no está abajo, pregúntala y te contestamos el mismo día.
¿Por qué contratar una empresa en vez de limpiar yo mismo entre huéspedes?
Nadie limpia su propio piso por gusto, lo hace porque parece más barato. Haz la cuenta: un cambio completo son de dos a cuatro horas, más el trayecto y la lavandería, y casi siempre cae al mediodía, con el siguiente huésped ya en Bilbao. Si alguna rotación te ha salido a la carrera no es por falta de ganas: una sola persona no sostiene una entrada cada dos o tres días durante meses. Un equipo se reparte las estancias, trabaja con el mismo listado en cada visita y cierra la puerta dentro de tu ventana horaria. Lo que ganas no es solo tiempo: es dejar de jugarte la nota en cada entrada.
¿Qué pasa si ya tuve una mala experiencia con una limpiadora particular?
Es la razón más habitual por la que nos llaman. Y el fallo no fue tuyo: cuando el servicio depende de una sola persona, una baja, un imprevisto familiar o un festivo mal cuadrado te deja sin nadie a dos horas del check-in. Lo que cambia aquí es la estructura. Tu piso tiene un equipo asignado y un sustituto previsto, las fechas se confirman por adelantado y no con un mensaje de última hora, y al terminar recibes las fotos de cada estancia. Si algo no está como esperabas, lo dices en el momento y volvemos antes de que entre el huésped.
¿Qué incluye exactamente la limpieza de un piso turístico?
Todo lo que el huésped va a tocar y todo lo que el anterior dejó atrás. Cambio completo de ropa de cama y toallas, baño desinfectado (ducha, grifería, inodoro y espejos), cocina por dentro y por fuera (nevera, microondas, vitrocerámica, fregadero y cafetera), suelos aspirados y fregados, polvo en superficies altas, ventilación y basura al contenedor. Añadimos los puntos que más aparecen en los comentarios: mandos, interruptores, cristales interiores y el interior de armarios y cajones. Reponemos los amenities que nos indiques y el piso queda como en la primera foto de tu anuncio. Si hace falta un extra, como cortinas o colchones, te lo decimos antes.
¿Se adaptan a un check-in el mismo día del check-out?
Es lo normal en Bilbao, donde la mayoría de las estancias son de dos o tres noches y el piso no descansa. Dinos la hora de salida y la de entrada y encajamos el cambio en esa franja, aunque sean dos horas. Para cumplirla necesitamos dos cosas: que el check-out sea real y acceso sin esperas, con caja de llaves o cerradura inteligente. Con eso el equipo entra en cuanto se cierra la puerta y sale con las fotos hechas antes de que el huésped llame al portero. En puentes y en Aste Nagusia conviene avisar con más días, porque las franjas se llenan.
¿Cuánto cuesta la limpieza frente a hacerlo yo mismo?
El precio de cada rotación sale de cuatro cosas: metros y número de habitaciones, cuántos baños hay, la ropa de cama que toca cambiar y lo estrecha que sea la ventana horaria. Te lo damos cerrado antes de empezar, no por horas que se estiran. Y ponlo al lado de lo que ya pagas sin verlo: dos o tres horas tuyas, el trayecto, los productos, la lavandería y el riesgo de una reseña que te baje la media durante meses. Recuerda además que la tasa de limpieza se suele cobrar al huésped en la reserva. Mándanos metros y fechas y te pasamos el presupuesto.
¿Qué pasa si un huésped se queja de la limpieza después de vuestro servicio?
Primero lo revisamos, no lo discutimos. Nos mandas lo que ha escrito el huésped, lo cruzamos con el checklist fotográfico de ese cambio y en la misma jornada sabes si el fallo fue nuestro. Si lo fue, volvemos al piso a corregirlo sin coste, en el primer hueco libre entre reservas. Si no lo fue, tienes imágenes con hora para contestar a la plataforma o al propio huésped sin depender de tu memoria. Buena parte de los comentarios sobre limpieza acaban señalando desgaste, humedad o una avería, y ahí la solución es otra: te decimos cuál.
¿Cómo puedo comprobar que el piso quedó bien limpio si no estoy allí?
Con el checklist fotográfico que te llega al acabar. Una imagen por estancia: dormitorios con la cama vestida, baño seco, cocina despejada, salón recogido y cubos vacíos. Cada foto lleva su hora, así que ves que el cambio se hizo después del check-out y antes de la siguiente entrada, no la noche anterior. Si algo no te cuadra, nos escribes en ese momento y lo revisamos mientras aún hay margen. Es lo que te ahorra el viaje hasta el piso solo para mirar lo que ya está hecho, tanto si vives en Bilbao como si lo gestionas desde Madrid o desde Londres.
¿Qué se puede hacer para evitar una mala reseña por limpieza en Airbnb?
Las quejas se repiten en cuatro sitios: la ducha, el interior de la nevera, el polvo de lo alto de los muebles y el olor a cerrado. En Bilbao, con la humedad de la ría, el olor de los textiles es el aviso que más aparece en los comentarios, sobre todo en pisos que llevan dos días vacíos. No se corrige limpiando más rápido, se corrige con un recorrido fijo, con tiempo suficiente entre huéspedes y con ventilación antes de cerrar. Y con la confirmación por fotos localizas el fallo antes que el huésped, que es el único momento en el que aún se puede arreglar.
¿Aún con preguntas?
Contáctanos y te resolvemos estas y más dudas
- ¿Puedo confiar en que el piso quedará listo sin que yo esté presente?
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