Y antes de coger el teléfono, estas son las dudas que salen siempre cuando la oficina y la nave comparten dirección en Galdakao.
¿Cómo mantener limpia la oficina si el resto del negocio es una obra o un taller?
Separando las dos zonas antes de tocar nada. El polvo no aparece en la recepción por casualidad: llega en las suelas, en la ropa de trabajo y por la puerta que comunica con la nave. Se corta con tres medidas sencillas: material y bayetas exclusivos de la zona de oficina, felpudo de retención en el paso entre ambas y un pase de recepción antes de que abras, no al final de la jornada. Si además hay obra activa, se añade una revisión al cerrar cada fase. Es el planteamiento del protocolo Doble Zona de Limpiezas LOX, con la frecuencia de cada zona escrita en el contrato.
¿Con qué frecuencia hay que limpiar la recepción si hay polvo constante?
Con polvo de producción cerca, la recepción pide un pase diario y, en muchos casos, un repaso a media mañana. No es una cifra de catálogo: depende de si la puerta a la nave se abre veinte veces al día o dos, de cuántas visitas recibes y de si hay corte, lijado o descarga de material. Un despacho de 60 metros pegado a un taller ensucia más que uno de 200 en un edificio de oficinas. En la visita se cuenta lo que pasa de verdad en tu puerta y se fija la frecuencia por escrito, revisable mientras dure la obra.
¿Entráis sin molestar mientras se trabaja en la nave o la obra?
Sí, y esa es la parte que más se negocia en la visita. La zona de oficina se limpia en la franja que menos te estorba, casi siempre antes de abrir o al cerrar. La nave y el taller se hacen cuando la producción lo permite, con el equipo preparado para ello. El personal va dado de alta, asegurado y con formación en prevención de riesgos laborales, así que puede circular por un taller sin que tengas que parar una máquina ni acompañar a nadie. Tú das las llaves o el horario de acceso y dejas de estar pendiente.
¿Qué incluye una limpieza de oficinas?
Lo que se firme, zona por zona. En la parte que ve el cliente entran mostrador, sala de espera, suelos, cristales de la puerta, papeleras y aseos con reposición de papel y jabón. En los despachos, puestos de trabajo, mobiliario y desinfección de puntos de contacto. Con periodicidad semanal o mensual van cristales interiores, mamparas, rejillas y sillería. La nave, el taller y la zona de carga se presupuestan como servicio aparte, con maquinaria y frecuencia propias. El material y las máquinas los ponemos nosotros. En el presupuesto aparece cada zona con su frecuencia y también lo que queda excluido.
¿Cuánto cuesta la limpieza de oficinas por metro cuadrado?
En un negocio con taller, el precio por metro cuadrado dice poco. Lo que marca el coste es el tiempo de cada pase y la carga de suciedad, no la superficie. Pesan los pases por semana, el número de aseos, el tipo de suelo, si hay polvo de corte o de obra y cuántos metros ve el cliente. Una recepción de 40 metros con pase diario puede costar más que 150 metros de despachos con un pase semanal. Por eso no damos cifras por teléfono. Tras una visita de veinte minutos recibes un presupuesto cerrado en 24 horas, desglosado por zonas.
¿Cambia el precio entre limpiar la oficina y limpiar la nave?
Sí, y conviene que cambie. Son dos trabajos distintos: la oficina se hace con material de detalle y frecuencia alta en poco espacio; la nave o el taller piden fregadora, barredora y a veces desengrasantes industriales, con pases más espaciados y muchos más metros por hora. Cobrar los dos al mismo precio significa que alguno está mal calculado. En el presupuesto verás cada zona con su importe y su frecuencia, así que puedes contratar solo la parte de oficina, solo la nave o las dos, y subir o bajar la frecuencia de una sin tocar la otra.
¿Qué pasa si el polvo de la obra vuelve a ensuciar la recepción a los dos días?
Que la frecuencia estaba mal calculada, no que la limpieza fuera mala. Es el fallo más común cuando alguien aplica a un negocio con obra la misma pauta que a una oficina normal, y no es cosa tuya. Se corrige en la primera revisión: se suben los pases en la zona afectada, se refuerza la barrera de entrada o se cambia la hora del servicio. Esa revisión está incluida y no hay que renegociar el contrato para ajustarla. Si aun así no queda como acordamos, se repasa sin coste, y como no hay permanencia puedes irte cuando quieras.
¿Qué normativa regula la limpieza de oficinas en Euskadi?
No hay una norma de limpieza de oficinas como tal. Lo que hay son obligaciones de prevención que recaen en ti como empresa. El Real Decreto 486/1997 exige mantener limpios los lugares de trabajo, con limpieza periódica y siempre que sea necesario, y deja fuera las obras de construcción temporales, que se rigen por su propia normativa. La Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales coloca esa responsabilidad en el empresario. En Euskadi, Osalan asesora y vigila el cumplimiento. Tener el plan por zonas, con frecuencias y partes firmados, es lo que te permite demostrarlo en una inspección.
¿Aún con preguntas?
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